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sábado, 4 de julio de 2009

Epílogo - Bogotá D.C

(...)Los viajes de exploración no se realizan para observar paisajes nunca vistos... sino para adquirir ojos nuevos(...)



"Deseo de todo corazón que sean Uds. parte de la historia como las grandes bandas de Rock que hoy admiramos, y que sus canciones se transformen en himnos". Esto fue lo último que me dedicó un fanático con los ojos enlagunados y la voz entrecortada por la emoción, mientras por mi parte trataba con esfuerzo dar a basto con los últimos autógrafos del grupo de personas que literalmente nos siguieron hasta el terminal desde el concierto final para intercambiar sus impresiones y llevarse un recuerdo de aquel día. Con una hamburguesa en una mano y un esfero en la otra, no supe qué decir. Y es que, ¿Qué podría haber dicho frente a semejante locución?

30 ciudades visitadas por casi 3 meses fue el saldo de nuestro viaje. Miles de kilómetros, cientos de hora de viaje. Decenas de rostros, paisajes, curiosidades culinarias, hospedajes, volcanes, desiertos, islas tupidas de ilusiones. Imágenes y realidades que harían profunda mella en cualquier memoria.

Cuando inicié este viaje especulaba encontrar un sendero de respuestas frente las vanguardias políticas y económicas que se debaten por prevalecer en la región, generalidades culturales que propiciaran la autenticidad social y una luz sobre el mejor camino a seguir. La verdad es que ahora asumo más preguntas que respuestas. Se comprobó sin lugar a dudas la paradójica coexistencia de la más increíble diversidad cultural, el más admirable deseo de superación y la más conmovedora lucha vital junto con la más paupérrima injusticia social, la más desequilibrada obtención de poder adquisitivo, y la más infrahumana cantidad de niveles de vida por debajo de todo lo concebible. Si ha de existir una verdad segura, es una: El capitalismo, para nuestra región, no es más que la perpetuación de la pobreza, jamás el lindero hacía el progreso. Nuestra existencia justifica y valida, más aún, da equilibrio a la exenta de todo adjetivo benigno distribución mundial de riquezas. Para que exista tal nivel de opulencia, desarrollo y auge en otras regiones del mundo; deben necesariamente compensarse con la explotación y miseria de otros territorios del planeta. En este caso, la nuestra. Un sistema de perversión despótica.

¿Cuál sería entonces el mejor método? ¿El indigenismo boliviano, el socialismo del siglo XXI de Ecuador y Venezuela? Probablemente tampoco. Aunque transportado al plano educativo y social se archivan enormes logros, los abismales conflictos raciales por la ahora discriminación positiva que acecha a la población civil boliviana y la retórica belicista y anti-imperialista nostálgica soviética propicia el aislamiento conforme del “socialismo en un solo país”, muy lejano de los propósitos integradores que traen consigo la apertura de mercados internacionales y métodos de comunicación modernos. Además, el emplear el odio como enclave principal en la unidad nacional –y de paso olvido de libertades civiles- que tanto propagó el Che, da pie a generaciones de resentimiento y desparrame de esfuerzos bien intencionados pero incorrectamente enfocados. En este sentido, la lucha ciega y desatinada, declaración de guerra sin piedad a todo síntoma norteamericano no sólo les da visos de lobos tras caperucitas rojas, también les extravía de su original propósito y único designio: La dignidad y equidad de los seres humanos. Un socialismo en este sentido únicamente funcionaría decretando un orden mundial, lo cual se resquebrajó irremediablemente con la disolución de los estados socialistas soviéticos. Todo esfuerzo individual en ese sentido queda pues desvirtuado y encajonado al rincón de la utopía, sólo valorado cómo mártir de un ideal pasado, la lucha romántica tan heroica como imposible.

No obstante, Marx no carecía en absoluto de razón al aseverar que todo aspecto de una sociedad -sea político, religioso, cultural, etc.- está determinado por un solo factor: La economía. Aspectos tan relegados para la mera supervivencia como el conocimiento y desarrollo del arte y la ciencia no son precisamente una prioridad en economías con tal nivel de depresión, contextos donde objetivos como forjar el desarrollo de la especie son apenas oficios de hippies modernos y perezosos o aislados personajes estudiosos destinados al desempleo. La religión todo lo domina aquí, y francamente no los culpo: Sin otra posibilidad real para una mejor vida, lo más tentador sería recurrir a una irreal. La sociedad latina agoniza ahogada con su propio humo, el del opio moral que la consume y le evita el dolor de su pobreza.

Llevar al olvido momentáneo tan triste verdad, transformándola en el pandemonio de la euforia colectiva es una oportunidad que jamás olvidaré. Pero así como clamaban por nuestro pronto regreso en cada una de las ciudades donde dejamos rastro, es evidente que este esfuerzo es una minúscula gota en un mar de desolación y desesperanza. El brío artístico se pierde como una inocente letanía frente a la más despiadada de las enfermedades. Un esfuerzo mayor en otros campos es absolutamente requerido con extrema urgencia, y eso es algo sobre lo que tendré que meditar ampliamente en el futuro próximo.

Doy por terminada pues esta cruzada, siendo el cierre de un ciclo y la semilla para una travesía vital mucho más grande. Una que seguramente no carecerá de profusos recorridos por tierras inexploradas: “Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos.”

Hasta la próxima oportunidad.

lunes, 22 de junio de 2009

Cali - Colombia

Y bien, finalmente en casa, ejerciendo ahora de cronista de aventuras. Debo aún una parte del relato, y en especial, lo más importante: las valiosas conclusiones de toda la aventura. En breve prometo un merecido epílogo que recopile todas estas y más, un mapa del recorrido incluyendo las 30 ciudades visitadas; y las horas y kilometraje aproximado de nuestra cruzada.

Hasta entonces.

sábado, 13 de junio de 2009

Lima - Saboteo de nuestro site

La Lima convulsionada por las múltiples protestas se mezcla en un ballet desordenado con los recuerdos de mi patria y las señales del advenimiento de la realidad. Se cierra el telón con el abrazo de las pestañas. Aquí, allá, todo es un constante transcurrir; desdoblarse es cuestión de aficionados. Todos participan en la función, el espectáculo metafísico. Danzan unos con otros; recuerdos y obligaciones futuras, emociones y planes pasados. Devenir, divagar; suenan las campanas de la realidad.

Una mano allá, el antebrazo aquí. Las preocupaciones y las felicidades del regreso se baten en centrífuga con el intempestivo y cambiante presente. Se escuchan tañer estrepitosamente las campanas de la realidad. Se abre el telón.


Cali, Colombia. A partir de este mismo día comienza la cuenta regresiva para el retorno al hogar, 8 dias exactos para volver a la costumbre habitual de la familiar tricolor.

Lima, Perú. La conmoción por los recientes enfrentamientos entre nativos y la autoridad es ahora la comidilla de la población limeña, simpatizantes y opositores vociferan a toda voz levantando sus enormes pancartas sobre las cabezas de los manifestantes. Aún así, la costumbre del turismo no descansa, extranjeros de todas partes del mundo observan con ojos curiosos las eternas marchas callejeras. Nosotros aprovechamos para conocer un poco, gracias a los inmensamente amables esfuerzos de nuestros amigos Mario y Javier Pino, además de los excelentes tratos del promotor encargado de nuestro show en Lima. Nuestro concierto supuso grandes logros en muchos aspectos, por ejemplo empezar negociaciones con una agencia de publicidad peruana encargada de editar trabajos discográficos de bandas, y la cual ya lleva algún tiempo en colaboración con varias agrupaciones de Colombia. A pesar que la lluvia trató de entorpecer el festival al aire libre, nuestra presentación representó un gran éxito.

Medellín, Colombia. Tras el rompimiento de relaciones con la agencia que nos representaba -Storm Blaze Entertainment-, quienes armaron el circuito de conciertos en un principio; se tomó desde la central de Medellín la increíble decisión de sabotear la página web de la banda eliminando todo su contenido, la misma página web que nos ha servido para mantener noticias, fotos y comunicaciones al día con respecto al tour. En una falta de profesionalismo inusitado, sólo superado por la absurda cobardía; al realizar la primera llamada legal para rendir cuentas al respecto sólo se balbucearon una serie de excusas tan ingenuas como falsas, ahora sí temiendo una seria represalía por nuestra cuenta. La palabras de Ayn Rand retumbaban en las paredes de mi corteza cerebral:

Todas las razones que hacen que el inicio de la hostilidad sea un mal absoluto, hacen que el uso defensivo de la misma sea un imperativo moral. Si una sociedad "pacifista" renunciase a la defensa, quedaría indefensa a merced del primer matón que decidiese ser inmoral


La defensa llegará, sin duda. Por lo pronto, reporte de daños y pronta solución a los mismos. En breve esperamos que nuestro site funcione entonces desde otro servidor, ya que estar en la capacidad de dar reporte visual y escrito de nuestro recorrido es fundamental para los promotores que han invertido en infraestructura para nuestros eventos, faltando menos de una semana para los últimos conciertos en Ecuador.

Piura, Perú. Nuestro próximo destino de esta intensa dualidad multinacional.

Hasta pronto.

lunes, 8 de junio de 2009

Juliaca - Arequipa - Lima

Mientras el gobierno anuncia declarar en emergencia los distritos de Puno por el terrible invierno que lleva ya varias víctimas a cuestas, y en Lima hacen campañas masivas en pro de ayuda a los niños en graves lios por el mismo; nosotros estabamos, como siempre, en el epicentro de la acción: Juliaca, una población en las alturas del departamento de Puno.

Los pequeños charcos de agua formados en los desniveles y desperfectos del asfalto yacían completamente congelados ante nuestros asombrados ojos y nuestras suelas que apenas comprobaban lo registrado por la vista. El frio es tal que penetra el cuero del calzado y se apodera de los metatarsos hasta el punto de causar dolor al mínimo movimiento, quema el rostro y sacude a cualquiera que lo desafía en la cúspide de su poder: las primeras horas del nuevo dia.

En nuestra estancia en Puno tuvimos la oportunidad de visitar el Titicaca, famoso por ser el lago navegable a mayor altura del planeta -3800 mts-. En él habita una curiosa comunidad indígena cuya principal caracteristica es su trabajo en la arquitectura de sendas islas artificiales flotantes, pues se mantienen en la superficie gracias a la combinación de tierra y madera que las compone, mientras su inmovilidad se asegura mediante anclas de bambú distribuidas por los fragmentos más solidos de sus curiosos hogares. Aún hasta estas aisladas tierras llega el poder de la globalización: Venden artesanías para sobrevivir, entendiendo sobrevivir por la adquisición de paneles solares que les proporcione el más básico entretenimiento moderno: La televisión.

Un poco de turismo que preparaba nuestros nuevos conciertos en Perú, los cuales han resultado tremendamente bien para nuestro agrado. Nuevamente nos hemos sabido administrar en nuestras funciones, y por alguna razón, mucha gente ha preguntado sobre las razones de nuestra ruptura con la agencia. No obstante hemos tranquilizado la audiencia y los promotores en cuestiones de logística y planeación, reiterando nuestro ya amplio entendimiento y distribución de funciones cómo agrupación; dando a conocer que no existirá inconveniente alguno de continuar nuestro trayecto sin la compañía de una persona de la agencia.

La consecución de diferentes apoyos en el Perú nos ha permitido afrontar el transcurrir de los dias con plenas comodidades en todo sentido. Ahora mismo, y tras tocar en Arequipa, nos encontramos de nuevo en la capital que nos recibió hace más de un mes: Lima. Nuestro próximo concierto en uno de los festivales más reputados en el Perú pinta bastante bien, luego de ser promocionado en el principal diario y emisoras del país. Mientras tanto estamos bajo las atenciones de dos grandes personas, Mario y Javier Pino, quienes han extendido ante nosotros la más grande de las amabilidades para asegurar nuestro bienestar durante la estancia en Perú.

Dos pequeñas anotaciones: La profunda impresión que deja el tipo de viviendas en la entrada a Lima ha sido igual, incluso quizá mayor que la primera vez. Grandes pancartas anuncian con orgullo el "Antes" y el "Después" de monstruos de asfalto elevado con tentáculos como pulpos, donde lo único que permanece igual es quizá lo más importante: El estado de la población que las rodea. Pasado y presente, la misma misera ahora envuelta y atravezada por una bonita cubierta negra con rayas amarillas.

La segunda: En el viaje hemos sido merecedores de un discurso preocupado por los "tambores de guerra y temblores" que vendrán a la tierra, gracias a la perversidad de los humanos y su poca entrega al dios de esta parte del planeta. Es un dios bastante curioso, se preocupa y salva a quienes ciegamente le entregan su destino, pero castiga horriblemente a quienes no comulgan con él. Se parece a Stalin, diría yo.

Un saludo.

martes, 2 de junio de 2009

Ahora por nuestra cuenta (Continuación)

(Continua de la anterior entrada)

Sumamente preocupado por el bienestar de los muchachos, entrábamos a un punto de la gira donde la falla de algunos promotores nos dejaba varios días por nuestra cuenta en razón de hospedaje y alimentación, más preocupante aún que nuestro ya de por sí herido presupuesto. Ante esta situación, siendo absolutamente imperativo -Y cómo ha sido desde un principio- y asunto de supervivencia asegurar las condiciones básicas de todo el grupo; opté por buscar por mi parte todo tipo de ayudas que pudieran menguar tal fantasma de incertidumbre que se cernía sobre nosotros. Así fue como Diana Rodriguez, incansable trabajadora y admirable mujer se apersonó de nuestra causa, revolcando Perú de arriba a abajo buscando oportunidades y todo tipo de manos amigas que pudieran prestarnos cualquier tipo de ayuda, siempre presente que teníamos la oportunidad y capacidad de retornarla con lo que hemos venido a hacer, dar shows con nuestra agrupación.

Ante la noticia de esto la agencia que nos representaba, y que había organizado el tour se mostró molesta por recibir ayuda externa, y por más que traté de explicar la coyuntura que impulsaba mis acciones, no fue posible lograr un acuerdo en términos de principios profesionales. Así entonces se tomó por parte de ellos la decisión de no trabajar más con la banda una vez cumplidas las fechas del tour, decisión que incluía devolver a nuestro tour manager inmediatamente a Colombia. Así pues, quedamos entonces por nuestra cuenta, pero con el itinerario que falta todavía por cumplir, como estaba pactado en un principio.

El sumo orden que hemos impuesto en asuntos musicales y la convivencia extrema a la que nos hemos enfrentado ha permitido un profundo conocimiento de nuestro funcionamiento como grupo, extrapolando nuestras habilidades a todo campo de acción en todo momento y lugar. Siendo ahora más bien una familia que un grupo de colegas, inmediatamente hemos sabido crear comisiones con misiones específicas en cada caso que necesitemos suplir la labor que ya desempeñaba el tour manager, lo cual nos ha permitido, por lo menos hasta ahora, continuar sin mayor inconveniente nuestro trayecto. Evidentemente la nostalgía deja remanentes en el ambiente, aunque nada más podemos hacer ahora que continuar, por supuesto, con la frente en alto como siempre lo hemos hecho. Agradecemos enormemente a Aso y la agencia por la labor realizada.

La llegada a Perú presentó un impacto visual enorme, un contraste diametral con los paraisos chilenos que nos había tocado vivir. La primera escena constaba de una multitud de habitantes con rasgos indígenas tratando desesperadamente a toda costa de vendarse con ropa y demás material de contrabando. En la mitad de pleno terminal, un espectáculo así, anuncia el choque de dos mundos, dos realidades económicas divididas únicamente por una línea imaginaria, de esas que los humanos se obsesionan con marcar para dividir poblaciones, dividir riquezas, culturas y naciones.

A pesar de esto, saber que una simple Coca-Cola cuesta 4 veces menos, nos permite volver a nuestra vida de gasto, abundante comida y buen hospedaje. Doy reporte desde Tacna, Perú; ahora disfrutando de un paseo por la plaza central y de una contundente porción de chifa, cómo le llaman aquí a los restaurantes chinos.

Un saludo a todos.

sábado, 30 de mayo de 2009

Iquique - Ahora por nuestra cuenta

Faltando un día para finalizar nuestra estadía en Valparaíso, logré contactarme con Carlos Toro, de la productora audiovisual Abysmo -Con trayectoria internacional de significativo peso- y con quién logramos un trato que representaba todo un reto profesional para todos los involucrados: grabar un videoclip completo, de pre-producción a realizar tomas completas, en un solo dia. Yo ya conocía su portafolio, y aprovechando los parajes de la población de Quilpué -A 10 minutos de la célebre Viña del Mar-, decidimos asumir el desafío y tirarnos al ruedo.

El resultado fué un éxito supremo. En estas condiciones la preparación previa juega un papel vital, los muchachos respondieron genialmente y las tomas realizadas que involucraban a la banda fueron realizadas en planos ideales en un solo dia, lo que parecía imposible en un principio. Sólo falta esperar el resultado final de post-producción, el cual lo asume el director, y del cual confio plenamente.

A pesar de que la inversión no fué realmente significativa para el enorme trabajo que constituye y quedará -Sobre lo cual me muestro particularmente agradecido con Carlos y la productora- el cuádruple valor del peso chileno sobre el colombiano crea una imagen ficticia del gasto, en un país que es, a todas estas, justo unas 4 veces más caro comparación a todo lo que hemos visitado. Esto, por supuesto, no podría más que producir un inmenso desfalco en nuestros presupuestos personales en unos pocos dias.

Con unas finanzas organizadas que me han permitido sobrellevar con cierta sobriedad los inconvenientes que se han presentado, Ad portas de nuestro viaje a Iquique -El más largo en términos geográficos de la gira- en mente ya había diseñado un plan que me permitiría vivir con soltura nuestra última estancia en Chile. Por esta misma razón fue una gran sorpresa que mi tarjeta de crédito no fuera aceptada en este país, dejándome en una situación de preocupante escasez. Habiendo dejado mis últimas reservas de efectivo en el costosísimo pasaje a Iquique, sin un centavo para adquirir alimento alguno empezó la cuenta de mis 48 horas más terribles del viaje.

La determinación, requisito indispensable para toda cruzada individual, toda lucha colectiva, todo periodo vital humano. Además, único salvavidas que evita caer presa de la desesperación. El éxito, la fama y la gloria, diosas que seducen y embriagan con sus cantos como anzuelos, que una vez atrapan su presa ilusionada la conducen por caudales de tal aleatoriedad que resquebrajan los nervios por más acero que contengan, arrugan corazones por más rugidos que produzcan.

El intenso frio, el cansancio, la falta de sueño, el impacable hambre, la máquina roncante ambulatoria que tenía de compañero de asiento en las 6544562890654 horas de viaje y el estrés que todo lo anterior combinado produce son apenas una escaramuza en una vida de batallas, una tras otra alimentadas úniucamente por determinación, la de perseguir a toda costa y a todo precio aquel grial que consume a todo artista, la única recompensa plausible y satisfactoria para la lucha de toda una vida: la inmortalidad. La de aquellos a quienes Herman Hesse les ha reado su propio país, aquellos cuya envoltura corporal ha retornado a la naturaleza, pero su legado es tal que perdura más allá de todo límite físico y temporal.

En el camino por alguna feliz coincidencia de una red desamparada y ermitaña logré enviar un SOS virtual a colombia, con la misma ilusión del naufrago que manda una botellita al mar con un pequeño mensaje en su interior. Por fortuna los tiempos han cambiado y con ellos las comunicaciones, pronto llegaría ayuda de Colombia y me daría un banquete digno de tanta espera. La recompensa tampoco faltaría: Iquique se extendía ante nuestros ojos como una ciudad costera turística y paradisíaca, suficientemente al norte en el mapa chileno como para dar el esperado calor reconfortante que merece un buen chapuzón en la playa. Una vez allá, el disfrute se apoderó nuevamente de nosotros, jugamos fútbol nuevamente contra unos locales; enterándonos que nuestro estado físico ha estado lejos de mejorar, aunque esta vez si saboreamos el dulce sabor de la victoria. La playa, la suave arena y las atracciones del mar son suficiente remanso, más esperándolas por tanto tiempo.

Antes de salir de Chile destino Perú nos dieron una intempestiva noticia que cambiaría la configuración actual de nuestro viaje: Rompiamos relaciones con la agencia que nos representaba, y siendo así, el tour manager que nos acompañaba volvía a Colombia, quedando nosotros por nuestra cuenta. Continuo con el relato en la próxima entrada.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Otra imagen

Con respecto a la entrada del 15 de Abril relatando el viaje a Lima -Fecha que ahora suena tan distante- dejo esta imagen de lo que traté se imaginaran a base de palabras:

Aquí, donde los adjetivos se redefinen, la palabra "majestuoso" no alcanza para describir tanta grandeza. Las cuidadosas y delicadas formas que la arena cierne sobre las formaciones rocosas parecen una sábana del más fino terciopelo, y su contraste con el mar dan la impresión de estar recorriendo un óleo vivo inspirado por fuerzas mucho mayores y antiguas que los humanos y sus dioses.


Valparaíso


Amo Valparaíso, cuanto encierras,
y cuanto irradias, novia del océano,
hasta más lejos de tu nimbo sordo.


Neruda.

Valparaíso, todo aquí es poesía. El retrato mismo de la belleza y la serenidad a la altura de la vista, la mirada perdida en el horizonte. El intenso azul irradia tal sosiego que colma las retinas, la calma reina, el silencio y la paz dominan todo en esta realidad.

Pronto,
Valparaíso,
marinero,
te olvidas
de las lágrimas,
vuelves
a colgar tus moradas,
a pintar puertas
verdes,
ventanas
amarillas,
todo
lo transformas en nave,
eres
la remendada proa
de un pequeño,
valeroso
navío.

La brisa, caricia helada por el inclemente invierno, transporta los sentidos a un contexto surreal protagonizado por la arquitectura colonial y el infinito mar omnipresente. Al no encontrar mejor manera de describir lo que veo, dejo una foto, la primer imagen del blog. Un saludo.


sábado, 23 de mayo de 2009

Santiago de Chile

En términos de transporte, Santiago de chile hace ver a Bogotá como el reino del caos vehicular. Los muros de las estaciones de metro, impecables, se revisten con variopintos óleos nacionales vigilantes desde la altura ante el paso de transeúntes, como cientos de gotas humanas fluyendo en armonía sistemáticamente por los corredores subterraneos de la red. Aún en el centro histórico se conserva el sentido cívico, la intensa presencia humana no parece generar ni pizca de ansiedad frente al orden del intrincado asfalto, quien a su vez cohabita con la más amplia gama de comercio citadino.

Ante la imposibilidad -e inutilidad- por parte del Departamento de Extranjería y Migración en Talca para darnos prórroga a nuestros paupérrimos 8 dias legales de estadía, nos aventuramos ante la hasta ahora desconocida y enorme Santiago de Chile con la esperanza de reclamar la presta solución que nos habían prometido en un principio. Armados de mapa, dirección y números telefónicos; y acompañados por el molesto sol de medio dia, nuestra primera parada fue en un locutorio para conocer los horarios de atención del Ministerio del interior chileno -donde reside el departamento antes mencionado.- Una eternidad frente a la bocina después, responde una voz:

"Buenas tardes, Consulado de Perú" - Saluda mi interlocutor

"¿Ah? ¿De donde dice que contestan?" - Dije, empezando a preocuparme por una suerte imposible

"Del Consulado de la República del Perú" - Replicó.

Colgué la bocina. Tras verificar 400 veces haber marcado el número correcto que me fue entregado en una oficina de información turistica gubernamental, guiado por una absurda esperanza de un error nacional temporal en las redes telefonicas, volví a marcar con el mismo éxito. No alcanzaba a comprender por qué a unos ciudadanos colombianos buscando información del Depto. de Extranjería y Migración chileno, se les diera como referencia el número del Consulado de Perú. ¡Que ocurrentes!

Aún asi, decidimos llegar de cualquier manera a la dirección cuya procedencia tenía la misma fuente tan veraz, no sin antes advertirles a los muchachos que si llegaba a ver el letrero de "Consulado de Perú" cuando llegaramos a la dirección en el papel, haría cuando menos una pataleta de niño chiquito en protesta en nombre de mi país por el irrespeto a la migración.

No fue necesario. El destino era el correcto, el Depto. de Extranjería y Migración incluso estaba repleto de gente. Caramba, ¿Cuanto habrán tardado todos ellos para dar con la dirección correcta, a pesar de la enorme desinformación de las autoridades? Aunque a lo mejor es una especia de filtro para menguar las interminables esperas para un dichoso papelito estatal.

45612354654 horas después -Ni una más, ni una menos- pudimos finalmente realizar el trámite. Por si fuera poco, cuando por fin llegó mi turno, al pasar al módulo de atención pensaron que era yo un homónimo exacto, otro Juan Carlos Vasquez Gomez, también colombiano, pero que había solicitado residencia en Valparaíso, Chile. Casi no logro convencer al tipo que jamás había visitado Valparaíso en toda mi vida. "¡Tanta coincidencia no es posible!" argumentaban. Ni yo me lo creo.

Finalmente y tras haber superado con éxito este impase, logramos cumplir normalmente con nuestro concierto en el Teatro Galpón Alameda de Santiago, al cual asistió tanta gente que no todos pudieron ingresar. Con algunas entrevistas para medios nos despedimos del recinto, el cual nos proporcionó los medios técnicos necesarios para dar un show óptimo.

Hoy se cumple nuestro último día en la capital, mañana partiremos hacia Valparaíso, donde la playa nos espera. Un saludo

martes, 19 de mayo de 2009

Problemas en la frontera

Mendoza, nuestro dia. El poder adquisitivo de una ciudad costosa en un país aún más costoso es evidentemente superior en cada detalle del día a día económico, lo cual se inclinó a nuestro favor al traducirse en una exitosa venta de nuestra música durante el show. Así mismo, un país con tal apertura comercial y cultural tenía amplias posibilidades de recibir con beneplácito una propuesta musical mayormente experimental, tal cómo afortunadamente ocurrió. Una breve tertulia con los asistentes nos comprobó la gran amabilidad argentina, muy lejos de la tan mentada petulancia que normalmente se les atribuye en mi país.

No todo fue tan positivo cuando intentamos cruzar la frontera para llegar a Chile. El primer golpe fue en el terminal de Mendoza, minutos antes de pagar el tiquete de bus: "Deben llevar una bolsa de 600 dólares por persona para gastar en Chile, o el cupo equivalente en tarjetas de crédito" Vociferó la vendedora de CIFA, reconocida empresa de transportes argentina. Sobra decir que nadie tenía tal cifra tan absurda en efectivo, y no todos llevaban dinero plástico para al menos realizar una simulación. Llamamos a la oficina de migración en Mendoza y no nos dieron información precisa, y en internet encontrábamos datos que se contradecían unos a otros -Una constante en términos diplómaticos es el agujero negro que siempre absorbe la información relevante a migración, un fenómeno inexplicable aún para la astrofísica moderna-

Decidimos asumir el riesgo. Nos íbamos para Chile no importando que nos dejaran en el camino los agentes de Aduana. Habiendo llenado los papeles reglamentarios en el bus y encomendados a todos los dioses ateos, temerosos hasta la médula llegamos a la frontera.

Bien, tanto suspenso no pasó a mayores. Finalmente no había ningún requisito adicional para ingresar a Chile, por alguna extraña razón la mujer de los tiquetes nos había mentido. Ahora sonreíamos ampliamente pensando que la pesadilla habia acabado. Y no era para menos, las leyendas y mitos que nos llegaban de tantas bandas que no habían podido pasar a Chile por una u otra razón nos tenían al borde de la paranoia. Y nosotros lo habíamos superado con un suspiro de esfuerzo. O eso pensábamos.

Cuando nos disponiamos a celebrar nuestro triunfo con una monumental dormida camino a Santiago de Chile, la policia de aduana paró el bus e indicó a todos los pasajeros descender para la revisión de narcóticos y elementos de contrabando. Bien, ahora empezaba el cristo -ateo- a padecer. Mis platillos de la batería fueron los primeros en quedar estancados en el primer filtro de rayos x. "Deben declarar esto" Argumentó una mujer rubia encargada de aduana, ya que según ella, tenían fin comercial y no de estudio. Uno a uno los instrumentos representaban un problema, a pesar de nuestras múltiples explicaciones sobre su futuro y pasado uso. Estaban evidentemente desgastados, y aún así nos costó un esfuerzo enorme convencer a nuestro "comité de bienvenida" chileno de nuestros verdaderos propósitos en el país austral.

Y eso no fue todo. Cansados y malhumorados, al retornar nuestros pasaportes a nuestras manos nos percatamos que en la supuestamente fácil migración solo nos habían otorgado un plazo de 8 dias para cumplir nuestro itinerario, el cual ocupa mínimo 15. Mientras nos mirabamos estupefactos, nos dieron la estocada final: "Uds. cuatro -señalando con el dedo a 3 de los muchachos y a mi-, vengan conmigo" Nos gritó un policia con un can.

Lo que prosigue recuerda a esos interrogatorios hollywoodenses en los cuales hay un policia bueno y uno malo, que advierte sobre los peligros de no "confesar" un crimen. También estaba el minúsculo cuarto mal iluminado, y hasta podría jurar escuchar la música de suspenso como banda sonora de la increíblemente absurda escena.

"¿Tienen Uds. droga?" - Nos preguntó, con una seriedad tan sobreactuada que no pude evitar la escapatoria de una sonrisa.

"No" - Al unísono.

"Pero consumen". - Replicó

"No" - De nuevo.

"Les advierto que si encontramos algo quedan detenidos". Amenazó

"Ok" - Ya visiblemente molestos.

Acto seguido una innecesariamente larga requisa, la cual tuvo como botín unas medicinas homeopáticas y una pasta para soldar con cautín. Es decir: nada. Ante tal absurdo, Juan preguntó: "¿Cuénteme, esto lo hacen por colombianos, rockeros, o mechudos?"

"Pues en Colombia es donde más consumen. Y Uds. saben, no se puede hacer rock sin fumar" Musitó, en una frase digna de ser recordada. "No se vayan a ir con una mala impresión de Chile por los policias de aduana" - Sonaban en el corredor las palabras de nuestros amigos chilenos de Cochabamba, tal veraces y premonitorias.

Estando ya en Talca, realizamos todas las averiguaciones del caso y la ampliación del plazo es un trámite sin relevancia. Con un ingreso per cápita mayor que el resto de naciones del subcontinente y una carretera para ingresar al país de casi 90 grados enteros de inclinación, Santiago de Chile es un país del "segundo mundo". Los vinos de exportación son tan baratos como los alfajores argentinos, y la comida, espectacular. Talca es, dicho sea de paso, nuestro destino geográfico más al sur que visitaremos. Esto quiere decir que todo paso que se tome, todo camino que se conduzca a partir de ahora, será camino a casa.

Hasta pronto.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Mendoza - Argentina

Al fin. Posar nuestras ya desgastadas suelas en tierra Argentina genera una emoción tan apacible y familiar que pareciera el retorno a casa. Ahora mismo escribo placidamente en una cálida sala desde un ordenador portátil, dependiendo del internet más veloz desde Colombia. Ignoro el origen de la paciencia de índole cibernética en Bolivia, navegar por la red es tan "ágil" que se corre el rieso de desprendimiento de retina por la "velocidad" con que cargan las páginas. Alguien debería advertir antes de usar. No me pude acostumbrar.

Pero me estoy adelantando. Primero, el viaje.

Camino. Un óvalo sepia le arrebata a la penumbra su innata introspección, delegando a danzar junto a él un sinfin de adivinanzas en silueta, misterios tejedores que configuran la osadía de explorar el límite entre realidad y fantasía. Fantasías oscuras responsables de leyendas, dan sentido y balance al bipolar sistema moral humano.

La noche cuenta con un valor estético singular, abismal en profundidad y apropiado para el instinto de supervivencia del viajero: la capacidad de abstracción. Temida y respetada a la vez, el considerar dos polos de poder contapuestos en cuya lucha consiste el balance, la desprestigiada oscuridad se relega al banquillo de los desadaptados, rebeldes que justifican las medidas de autoridad y castigo de bien. Muy lejano de la más realista filosofía oriental, que simplemente forja una lucha entre dos fuerzas, sin etiquetas éticas. En la vida real existen muchos contrastes entre el blanco y el negro.

Dos veces vimos el ocaso desde los marcos del primer transporte-casa argentino. Un minibar a nuestra disposición de café, jugo y turrón fue una sorpresa al inicio, luego nuestro única comida por falta de posibilidades de cambio de divisa. Las relaciones binacionales en cuestiones cafeteras, jugueras y turroneras habrán mejorado ostensiblemente al vernos consumir tal cantidad de producto. 29 horas de viaje, sumando las que nos costó salir de Bolivia.

La despedida de Bolivia contó con comité de despedida, inesperado por el tremendo festejo que rindieron en nuestro honor con motivo de nuestra partida. Es francamente conmovedor el grado de influencia que se ejerce al establecerse en un sitio, aunque sólo sea por un corto periodo de tiempo. Las montañas del paraje nos daban el buen viaje, nuestro último paso por la región andina. Un enorme cúmulo de experiencias hemos dejado en esas tierras, de las cuales mucho recordaremos con absoluta seguridad, y con el más profundo cariño.

Asi pues inicia esta nueva etapa, llenándonos de ilusión y emoción. Corinna nos ha recibido con una tremenda cena, y las imágenes gauchas, los sonidos, los caminos y hasta el olor característico de este enorme país nos llena y extasía los sentidos. Por ahora, a descansar un poco, ha sido un viaje largo. Hasta pronto.

domingo, 10 de mayo de 2009

Un pequeño paréntesis

¿Qué mejor que un pequeño descanso para tan entreverado y diverso problema? Tarija ha servido como nuestro hogar por los últimos dias, y ante la cancelación de nuestro concierto en La Plata, Argentina -Y el anexo de un show en Mendoza, que finalmente articula mejor y directamente nuestro recorrido hasta Chile- no ha quedado opción que sentarse a disfrutar un poco del panorama, costumbres y cultura de la región sur de Bolivia.

¿Y cual es la cultura tarijeña? La del vino y la fiesta. Parece increíble, pero pasear por las calles de la ciudad cualquier dia hábil es caminar por un pueblo fantasma, decenas de locales que tapizan las paredes cerrados y unas cuantas almas incautas temerosas ante la presencia de un extraño intentan llenar sin éxito las pequeñas aceras de baldosas pedregosas. ¿Y donde está la gente? Tomando, por cierto. Las plazas de día rellenas de palomas hambrientas, al ocaso son escenario indicado para un poco de diversión, y mucho, mucho licor.

"La linaza es un jugo de arroz hecho para pasar el malestar del licor, pero para los tarijeños, Uds. los extranjeros no aguantan el vino que se toma aquí" - Nos advierte una vendedora de un preparo líquido muy común por estas tierras.

No soy hombre de licor, cómo lo saben quienes me conocen. En lugar de esto, cómo es costumbre, suelo observar divertido los acontecimientos de mi alrededor cuando cuento con la compañia de alegres tomadores. Ingerir alcohol, he inferido, -y no de modo peyorativo- ha tenido tal éxito comercial porque supone una tentativa de funcionar en un entorno más básico. Me explico: En tal coyuntura, el retardo de la sinapsis cerebral genera una especie de "nivelamiento intelectual", al transformar toda potencial conversación en un devaneo en torno temas triviales y de poca reflexión. En tal caso, y combinado con la natural extroversión licorera, un grupo social en otro contexto diverso, puede congeniar sencillamente al limar "asperezas intelectuales".

Un saludo y hasta pronto. La próxima vez, desde Argentina.

jueves, 7 de mayo de 2009

Tarija (Final)

Miércoles. Recibiamos noticias desde La Paz, en la embajada estaban dilatando lo indilatable. Con los nervios de punta y sin uñas ya para apaciguar la ansiedad, no existía el mínimo rango al error, cualquier tropiezo era fatal.

A pesar que la entrega del pasaporte para nuestro amigo era casi un hecho, faltaba aún la tarjeta andina, documento entregado al arribo por las autoridades de migración, el cual es requisito indispensable para salir del país. Con Juan y todo el equipo de apoyo realizando presión en la embajada colombiana, el primer inconveniente surgió con la llamada a principios de semana: "Lo sentimos, no se podrá realizar trámite alguno hasta el miércoles, ya que la consul está de vacaciones". Ninguna razón, ninguna solución más que una espera tan tortuosa como innecesaria.

Cumplido el plazo y con la ilusión cada vez más desesperada, al marcar nuevamente la respuesta fue: "Si, la consul llegó, pero está cansada y no los podrá atender". Atónitos quedamos ante semejante afirmación, más aún con la sorpresa de toparse con una compatriota irresponsable representando todo el gobierno de nuestra patria en suelo boliviano. No existe, ni existió el mínimo indicio de ayuda ante un trámite tan aparentemente sencillo. La reacción por parte de Lucía, quién había aceptado tan amablemente a Juan -y con quién jamás alcanzarán las palabras de agradecimiento- fue tan explosiva que inmediatamente abrieron un espacio para escuchar nuestro dilema.

Le entrega del pasaporte se realizó finalmente sin mayor inconveniente. Ahora sólo faltaba regularizar la situación en el país con las autoridades bolivianas, quizá la fracción más dificil. El problema es que ya era miércoles, 4 pm, y si no se lograba realizar el trámite en la próxima media hora, era imposible para Juan lograr tomar un transporte que lo reuniera con nosotros en Tarija para finalmente cumplir con el transporte que nos llevaría a Buenos Aires. Y si en esos escasos 30 minutos no se cumplía con un objetivo tan complicado, no sólo perderiamos nuestro concierto más publicitado en Argentina, también sin ese punto de articulación sería económicamente inviable nuestro trayecto, y por ende resultaría el fin de la gira. El fin de toda esperanza.

Era apostar el todo por el todo. 4 pm, Juan estaba conectado en el MSN hablando conmigo, comentándome el dilema. Soportar tal grado de tensión no es fácil. La única información del trámite que teníamos, es que tardaba mínimo una semana con pruebas de la fecha de ingreso al país, que no teníamos. La única oportunidad era que se compadecieran de alguna forma y le entregaran una tarjeta provisional de manera excepcional. "Ya nos vamos, crucen los dedos... cambio y fuera" fueron sus últimas palabras.

Tras los 30 minutos más largos que recuerdo en mucho tiempo, las baldosas del local de llamadas ya empezaban a mostrar huella de mis continuos paseos en círculo. Llamé a Lucía y con voz entrecortada musitó: "Lo logramos... vamos camino al terminal... pero no sé si logremos tomar el transporte..." No llegar a tiempo era tan trágico como no tener ni la tarjeta andina, ni el pasaporte. Parecía imposible que después lograr lo imposible, no pudieran tomar un bus para Tarija que nos reencontrara a tiempo.

No nos quedaba más que esperar al otro dia, rogando que por alguna feliz coincidencia el destino por fin nos sonriera, y vieramos la silueta de Juan al principio del pasillo del hotel. Tras una noche tortuosa y una espera infinita, pasaba más de medio dia y aún no sabiamos nada.

Y así fue, hay que ver como la voz de alguien puede producir tal alegría. Juan llegó, había tardado encontrando el hotel, pero lo había logrado, y la gira, con todas nuestras esperanzas puestas en lo que en su momento pareció inalcanzable, ahora era realidad. El grupo estaba completo, y la aventura, lista para ser reanudada.

lunes, 4 de mayo de 2009

Tarija

Finalmente algo de calma y descanso después de la tormenta. Mientras Juan está en La Paz en inmejorables condiciones y en manos de una persona de nuestra absoluta confianza, nosotros nos hemos dedicado a hacer algo de turismo, en la ciudad que es y será por algunos dias nuestro nuevo hogar. Por cierto, comer y dormir en Tarija es sumamente económico. Es posible almorzar abundantemente y con una gran calidad, a menos de un dólar, el transporte público es casi gratis para los jóvenes universitarios -cómo nosotros, aunque seamos en otro país, o simplemente no seamos- y la gente es muy amable. Museos, plazas, bares y hasta castillos azul fantasía de antiguos condes hemos tenido la oportunidad de recorrer.

Ayer salimos a jugar fútbol con algunos compañeros bolivianos, cosa que sería normal si los muchachos les gustara al menos jugar fútbol. Aún asi nos hemos divertido bastante, aunque una vida de sedentarismo frente al computador nos condujo a una derrota segura y a declinar un segundo tiempo por estar al borde de un desmayo. Hoy, por otro lado, salimos en teoría al campo a un dia tranquilo y nos hemos topado con un camino pedregoso de considerable dificultad y mucha exigencia física. La recompensa: Una cascada de dos etapas en la union de dos montañas, las cuales se cerraban entre si proporcionando paredes aislantes de cualquier vestigio humano.

El hipnótico golpeteo de una caida de unos 100 metros proporciona una brisa húmeda refrescante, premio para cualquier esfuerzo previo. Nuevamente es evidente el grado de pureza y belleza de un lugar donde el humano casi nunca llega.

Otra anotación: Hablando con nuestros nuevos amigos, nos hemos dado cuenta que la polarización política es pronunciada cuando se habla de sur y norte, donde el norte cuenta con mayores beneficios y gran cantidad de riqueza sectorizada. Aquí, en el sur, no se ve ni un solo comentario de apoyo, muy distinto al panorama que nos recibió en La Paz.

viernes, 1 de mayo de 2009

Bolivia y primer gran contratiempo (Tercer parte)

Al otro dia llegamos a la decisión de que debía tomar vía aerea camino para Tarija para cumplir con la responsabilidad que habiamos adquirido, mientras Juan salia para La Paz donde lo esperaría una persona de confianza. Habíendo ultimado preparativos para llevar a cabo este plan, lo pusimos en marcha.

El glamour de los aeropuertos ya era apenas un vago recuerdo para mi, habituado al bullicio y movimiento de los terminales terrestres.

Ya tenía suficiente apariencia extraña con cabello largo y boina negra de gamuza, como para que el aspecto de viajero que se impregna cuando se ha realizado un viaje tan largo y por tanto tiempo -incluso la piel se torna "color viajero" un amarillo anaranjado opaco muy curioso- completara la combinación y me presentara como un ser extraño en los inmaculados pasillos del aeropuerto de Cochabamba.

Los costales de comida, las gallina y cabras, los atuendos indigenas y los niños durmiendo en el pasillo son reemplazados por teléfonos móviles último modelo, bolsos versace de cuero y los "Very Nice !" de los gringos ante los nevados bolivianos. La población indigena, mayoritaria en Bolivia, es apenas un breve rumor en este tipo de espacios donde la apariencia y los astronómicos costos abren la brecha social recordándole al pueblo quienes son los que finalmente disfrutan de la deidad impuesta por el capitalismo: el dinero.

Un mundo de ilusión, sin duda. Teniendo que hacer trasbordo en La Paz para tomar un vuelo directo a Tarija, significaba tener que realizar en una hora la misma aventura que nos había tomado más de 30 horas de viaje terrestre, durante la extensión de una semana de nuestras vidas. Sólo en una situación así es donde se evidencia cuanta razón tenía Homero en su inmortal Odisea, porque viajar y llegar no son, ni serán sinónimos jamás. Viajar es alimentarse de un pueblo, beber de su cultura y mimetizarse con el camino. Llegar es ver el final de la pelicula antes de enterarse del resto.

Mientrás en cámara rápida transcurría toda nuestra campaña boliviana por la miniatura ventana del avión, observé la cantidad de gente que portaba tapabocas por temor de adquirir la gripe porcina, ahora rebautizada para evitar tergiversaciones de sus formas de contagio. Quizá sería más apropiado llamarla "Paranoia porcina". Mientras la humanidad se extermina a sí misma en cualquier rincón del planeta, la producción de armas nucleares es cada vez más significativa y los recursos naturales son abusivamente malgastados; menos de 200 personas mueren victimas del cerdito y ya representa un pandemia apocaliptica capaz de causar el fin total de la raza humana. Qué curiosos mecanismos tiene la sociedad para animar su inclemente rutina.

Finalmente me reencontré con los demás muchachos en Tarija, ya dispuestos a cumplir con nuestro itinerario por última vez en Bolivia, y mañana, partir para Argentina. Tendremos que tocar con una baja por primera vez, pero en cuanto Juan pueda volveremos a Bolivia por él y continuaremos nuestro trayecto, pudiendo sopasar por fin este contratiempo.

Bolivia y primer gran contratiempo (Segunda parte)

Cochabamba nos recibió con el frio más brutal que hemos sentido en las últimas semanas. Juan enfermó en una gripa impiadosa, lo cual lo tuvo con preocupante gravedad durante gran parte de nuestra primer parte de aventura. Aún así, fuimos en cuanto llegamos al consulado colombiano, esperando encontrar un pedacito de nuestra patria en suelo boliviano.

Cuando llegamos nos dieron la primera mala noticia: Sólo nos atenderían hasta las 5 de la tarde, y recién pasaban las 5 de la mañana. Estabamos a 12 horas y sin nadie conocido. Deambulamos sin rumbo intentando cargar mi teléfono móvil para poder comunicarnos por internet, y en el único lugar donde encontramos gente amable, fue, muy curioso, una congregación cristiana. Desde que entramos le advertí a Juan los problemas que habrían si me llegaban a realizar media pregunta con intenciones evangelizadoras. La tensión fué bastante graciosa, pero nunca nos preguntaron nada e insistieron en darnos un poco de pan y café antes de irnos. Ya podrán imaginar que caras llevabamos para entonces.

Postrados en una banquita de un parque, acompañados de Oso, un can -sé que se llamaba Oso porque traía un papel que lo especificaba: "Hola, me llamo Oso!"- y por alguna feliz coincidencia nos encontramos con algunos amigos chilenos que justo pasaban por esa misma calle. Estos nos invitaron a un tremendo banquete y nos contaron sus aventuras, las que han resultado de haber hecho viajar y tocar su modus vivendi. Pero esta es otra historia.

Habiendo hecho suficiente tiempo y bien comidos, llegamos de nuevo al consulado. Esta vez si nos atendieron, pero el médico/consul tenía su despacho desde su consultorio y lejos estaba, tecnológicamente hablando, de poder tramitar cualquier documento burocrático. Nos contó que la única opción que teniamos era volver a La Paz, el principio mismo de nuestro viaje, directamente a la Embajada Colombiana y allá nos darían un pasaporte temporal que salvaría nuestra gira. Una vez más, el éxito se escurria de nuestras manos, empañando nuestros planes.

Y teniamos concierto al otro dia a más de 20 horas de viaje. No teniamos mucho tiempo de pensar, sólo de comprar tiquetes. Con Juan ya al borde de un soponcio, salimos a buscar algún bus que nos llevara a Tarija. No contabamos con que el 1 de mayo era festivo internacional, y que el paro afectaba irremediablemente la salida comercial de transportes. No pudimos salir y nuevamente nos enfrentabamos a un inconveniente terrible.

Tras informar de la situación buscamos un hotel, ya no podiamos más. En la mañana ya pensaríamos qué hacer.

Bolivia y primer gran contratiempo

6 AM. Alistábamos nuestro quipaje para abordar nuestro transporte Sucre-Potosí. Luego de una gran presentación en la capital histórica boliviana, nuestro siguiente objetivo debía ser alcanzado con prontitud, amenazado por el paro cívico recién decretado en toda la ciudad. Corrimos como pudimos, corrimos hasta que se interpusieron en nuestro camino tremendas moles de acero que taponaban toda entrada y salida de las calles sucreñas. Ya era demasiado tarde, imposible actuar hasta el levantamiento de la protesta, la cual se había valido de barricadas improvisadas con poderosos caminones y buses atravezados en el asfalto, custodiados por sus conductores imposibles de disuadir.

Los sucreños reclamaban mayor atención del gobierno ante la ciudad que figura como capital del país, a pesar de no poseer los poderes tradicionales del sistema de gobeirno. Decidieron paralizar todo para hacerse sentir.

Y asi quedamos en medio de una problemática que no es nuestra, perdidos en un país que tampoco es el nuestro, y rodeados de kilómetros de locales cerrados y desierto automotor simpatizante. Tras varias horas de interperie, un alma caritativa llegó a nuestro rescate en un taxi renault 4, a sabiendas que tendría que transportar nueve personas incluyendo equipaje e instrumentos en su pequeño interior amoblado. Y esa es la historia de como fuimos realmente el circo, haciéndonos caber en un increíble acto de aplastarnos en ese minúsculo oasis salvador de 5 puertas. Dominados por el sueño que no habiamos aminalado por nuestro casi matutino concierto, entramos al primer hotel que nos llevaron.

El cansancio prevaleció, y cómo cuerpos inertes quedamos en las sonoras camas. Mientras estábamos en los brazos de Morfeo, en uno de los cuartos lograron sustraer el canguro personal de uno de los muchachos, con pasaporte y todo su potencial económico para el resto del tour.

Una vez nos dimos cuenta, la tristeza reinó y todo fué confusión e incertidumbre. A primera vista, esto era el fin de nuestro viaje. Meses de ahorro habían sido arrebatados en escasos 20 minutos de sueño, y nuestras ilusiones destrozadas permaneciendo ausentes junto a ellos.

Tras recorrer los hechos tuvimos nuestra primera sospechosa, una mujer de ascendencia indígena ya mayor que realizaba los enseres de limpieza en el hotel. Más de nada sirvió la odisea de localizar y visitar su hogar, tras evitar y enfrentar lo que antes era ciudad, ahora más bien un paraje post-apocaliptico digno de un holocausto zombie. Finalmente nos resignamos a la pérdida de los documentos y el dinero. Tras haber realizado casi medio camino, el fracaso y la humillación de regresar a Colombia en este punto golpeaba nuestras almas una y otra vez.

Pero no había forma de dar pie a la desesperanza. Sabiamos desde un principio que no sería fácil, y habíamos decidido ponernos a la tarea de enfrentar cualquier tropiezo que pudiera aparecer, por grande que fuera. Así que partimos Juan -la víctima del robo- y yo, armados de valor, al consulado colombiano más cercano, que quedaba a 10 horas de viaje por tierra en la ciudad de Cochabamba, donde ya habíamos tocado. Era nuestra oportunidad para tramitar algún tipo de documento que nos diera esperanzas de continuar. Mientras tanto, los demás muchachos seguirian su ruta a Tarija, último de nuestros conciertos en Bolivia.

Y así fue como partimos cual hobbits aventureros a tierras inhóspitas.

domingo, 26 de abril de 2009

Bolivia - La paz (Segunda parte)

La publicidad para nuestro primer evento contó con una amplia presencia a todos los niveles mediáticos. Antes de partir para el lugar del show, recibimos una invitación para una entrevista en los estudios del Canal 7, de emisión nacional y amplia trayectoria en la televisión boliviana. Siendo un programa en vivo, nos recibieron con una amabilidad que permitió una entrevista plena e incluso con toques de humor.

El resultado de esta campaña fue una récord en asistencia para los organizadores del evento. Ante tan enorme responsabilidad y expectativa, sólo quedaba una opción: darles algo para recordar.

Y justo eso fue lo que hicimos. Lo que empezó con un apoyo insólito del público terminó con un concierto sin precedente alguno en la historia de la banda, la empresa promotora, la escena metalera de La Paz y mis ya 10 años de carrera musical. Una vez la misma música condujo nuestros movimientos y propositos, todo fue apoteosis. La razón habia ya cedido irremediablemente sus dominios a los puros instintos sedientos de la más extrema esperiencia auditiva y visual culminando con el show más imponente que hemos logrado jamás. Los socios de la empresa que hizo esto posible, Dantalian producciones, nos han colmado de felicitaciones y atenciones. "No sabemos cómo vamos a superar esto" - fue lo último que me dijeron. Tras conversar más pausadamente con ellos y contarles el proceso llevado a cabo para pasar de tocar una batería rellena de trapos en el último rincón de la casa, a conquistar capitales foráneas; es inevitable sentir nostalgia sobre todo lo que se ha luchado y lo que aún falta por batallar.

Un abrazo nos despide por ahora de lo que seguramente perdurará.

Bolivia - La Paz

Al desembarcar en Desaguadero, último bastión peruano fronterizo con Bolivia, el helado tiempo neutraliza practicamente de inmediato. Se debe caminar a paso de pinguino un par de cuadras hasta la fila para migración, y tras unos mates de coca es posible recuperar el color en la piel y la movilidad de las articulaciones para poder apreciar por primera vez el Titicaca en toda su extensión.

Tras haber sido reiteradamente estafados en cada frontera para obtener la respectiva moneda del lugar que visitabamos, los indigenas cambistas bolivianos ni siquiera dieron el menor atisbo de intentarlo. Esto me dejaría una reflexión que pronto confirmaría. 2 horas nos separaban de la Paz, y tras un desayuno tradicional, partimos.

La Paz se levanta sobre intersecciones montañosas marcando su expansión sobre las faldas de las mismas, siendo su interior un constante devenir de subidas y bajadas. Una ciudad falduda, como diría mi padre. El primer enclave cosmopolita que da la bienvenida es un cruce de calles por medio de un paso elevado, en cuyo retorno saluda una enorme representación metálica del "Che". La tradicional hoz y martillo comunistas son tan comunes como los múltiples y variados mensajes de apoyo al presidente, pareciendo un país en constante contienda electoral.

Bolivia tiene en su enorme mayoría población indigena que en nuestro contienente ha sido victima de represión y abuso desde el genocidio español. Con ellos arribaron una serie de perversiones sociales -ademas de enfermedades inusuales- que trataron de corromper sin éxito el muy particular sentido de sociedad y moral que configuraba su vida en comunidad. El costo de esto, en Bolivia, fue la introducción forzosa de una neceidad de progreso occidental, que a simple vista se devela como un elemnto extraño y ajeno a la verdadera identidad regional. Aquí, la felicidad y el avance sociocultural no se puede medir por la altura ni modernidad de los edificios ni centros comerciales.

En este sentido, América Latina debería abogar por un nuevo concepto de progreso en donde impere y surja una voz independiente, no importada y adaptada. La coyuntura geográfica proporciona los recursos y a largo plazo, la dependencia externa suficiente para por fin, poner nuestra propias reglas de juego, y dejar de mendigar por migajas bajo el disfraz del más inocente e inútil altruismo.

En un debate sobre este tema, se me propuso un proceso gradual de creación de conciencia que culminaría en el punto de inflexión que proporcione el nuevo escenario político-económico. "¿Una revolución sin tiros?" - Pregunté. Inmediatamente recordé la escena en Machu Pichu cuando Alberto Granado le hace la misma propuesta a Ernesto Guevara, durante el viaje sudamericano del que hablé en la primer entrada.

La introspección fue interrumpida por los preparativos para nuestro primer concierto en Bolivia. Había llegado nuestra hora.

miércoles, 22 de abril de 2009

Perú - Salida Bolivia

Arequipa:

"¿Son músicos de las Farc?" -Nos pregunto un agente de la división de contrabando tan pronto como llegamos a Lima, cuando recién arribabamos al Perú. Sin tener el menor indicio de aseverar semejante juicio, la única respuesta posible a tan tamaña estupidez es una sonora carcajada. Lo que quizá no causa tanta gracia fue su aviso a los demás colegas policias sobre su "hallazgo": "Encontré unos colombianos aquí en el bus". Por su tono de voz quizá habría quedado más apropiado un "Encontre unos criminales aquí en el bus". Qué triste cuando una nacionalidad es sinónimo de criminalidad, y más triste aún cuando es la propia.

La salida de Lima fue tan decepcionante como la entrada. Rodeando las formaciones rocosas y trepando unas sobre otras se edifican unas construcciones que han pretendido ser casas, pero por su configuración y minúsculo espacio entre una y otra -Tanto vertical, como horizontalmente- parecen más bien madrigueras humanas muy lejos del sueño de darle a la población un hogar digno. Incluso en un par de oportunidades se puede visualizar como forman unas sobre otras una auténtica pirámide, donde cada ladrillo de la misma es una casa superpuesta una sobre la otra. Causa una terrible y muy acongojante impresión.

Una vez se abandona Lima, nuevamente la madre naturaleza se encarga de pintar parajes de ensueño a través de las ventanas del "Bus Cama" donde viajamos. Habitamos en el primer piso el vehículo -En Perú practicamente todos los buses tienen dos niveles- donde las sillas son tan cómodas y espaciosas que parecen dormitorios. Titanes blancos que miran con desdén anuncian la llegada a Arequipa, y el gigantesco volcán "Misti" se apodera de la vista sirviendo de guardían para la ciudad, compartiendo su orgulloso y real tope blanco helado con las montañas aledañas a él.

Arequipa, denominada "La ciudad blanca" ya no es blanca, ha tomado un color caramelo muy poco saludable debido al polvo caracteristico de la zona geográfica y la contaminación ambiental producida por el hombre. El color, es quizá el único parecido con el cremoso lácteo. Ni siquiera los alfajores -Conocidos como arequipeños- tienen arequipe, en su lugar una miel de montaña, según la llaman, muy deliciosa. Por lo demás, posee una plaza central con un encanto maravilloso y un terminal que es un punto de articulación internacional, por lo cual se ven extranjeros y buena comida por todas partes.

Aprovecho para agradecer los amables comentarios que me han dejado, a pesar de que me ha costado un gran esfuerzo redactar este diario en los pocos momentos que he tenido disponibles para ello. Un saludo muy afectuoso para todos.

lunes, 20 de abril de 2009

Perú, parte final

Ver el lado jocoso de cualquier situación es crucial para enfrentar con la mayor sobriedad posible cada tipo de inconveniente de viaje, dinero o convivencia. Y eso es lo que ha sido esta aventura hasta ahora, una gran muestra de jovialidad y compañerismo. Por supuesto, hemos enfrentado momentos incómodos, pero nuestro compromiso grupal en la razón que nos reune, y más aún, nuestro gran sentido de la amistad nos ha permitido permanecer impávidos de pie ante la adversidad. El balance y la cohesión lo son todo cuando un grupo debe actuar como un solo individuo.

En lo que respecta a nuestro concierto en la ciudad de Huancayo -por el cual me han preguntado varias veces ya-, se planteó como un enorme reto en un principio gracias a la costumbre del público peruano de practicamente rechazar cualquier intento de incluir nuevas tendencias dentro de los ortodoxos esquemas del metal tradicional. Desenfundar un computador portátil con intenciones de usarlo como parte integral del show musical, era virtualmente una sentencia de muerte; ya estabamos advertidos.

En este sentido, el concierto fue un enorme logro. Si bien no fue el mismo resultado apoteósico de Ecuador, ver a los asistentes perder la razón con composiciones diametralmente distintas a lo que están acostumbrados fue de por si, un resultado satisfactorio. Al final tuvimos un recibimiento muy cordial, felicitaciones y ofrecimientos como de costumbre. Esta vez hemos dejado muchos amigos que han suplido nuestras necesidades con enorme hospitalidad, lo cual resulta por supuesto, sumamente positivo.

Y bueno, finalmente conocimos y dejamos algo de Perú en nosotros. Tomamos Inca-Kola y nos sorprendió con un sabor excepcional, aunque la misma sorpresa de manera no tan positiva al enterarnos que es un producto más de Coca-Cola Company. Un asunto curioso fue el problema de las casas de cambio para recibir dólares que posean una mínima señal de deterioro. -El banco no la recibe- Decían sin asomo de expresión. Luego de intentar algunas veces, atiné a decir: -Este es el único país que he visitado donde discriminan el dinero-. ¿Qué argumentaban como razón?: El banco -de Crédito, a unas cuadras- no recibe dólares deteriorados. Y allá fuimos, y por supuesto, allá si nos recibieron. Será un comportamiento incoherente más que no entenderé, el desprecio del dinero en un país donde tanta falta hace.

Hoy mismo partimos para Bolivia, donde ya nos están esperando y nos espera un itinerario sumamente agitado. Hasta entonces.

viernes, 17 de abril de 2009

Perú: Segunda Parte

Lugar: Huancayo (Perú)

Luego de la travesía por Piura, finalmente nos embarcamos hacía la capital del Perú. El paraje es predominantemente desértico, aunque presenta un interesante diálogo entre asentamientos humanos y el árido y hostil inhóspito entramado sin fin de arena; humano y naturaleza unidos en una lucha encarecida por la supremacía. Finalmente, y después de muchos esfuerzos interválicos entre uno y otro, prevalece gaia y se despliega ante nuestros ojos un espectáculo de 360 grados de absoluta maravilla.

Las hipnóticas formas sin fin del desierto que se extienden sobre la bóveda terrestre sólo se rinden ante un monstruo aún más fuerte y omnipresente: El mar. Los otrora poderosos camiones de acero humanos quedan disminuidos a pequeñas hormigas que se pierden en la imensidad de arena y agua, y la carretera apenas se atreve a recorrer timidamente la falda de la montaña, encerrada entre la grandiosidad de una montaña recubierta de arena y una acantilado donde la espuma blanca del agua actúa cómo advertencia de su imperturbable apariencia.

Aquí, donde los adjetivos se redefinen, la palabra "majestuoso" no alcanza para describir tanta grandeza. Las cuidadosas y delicadas formas que la arena cierne sobre las formaciones rocosas parecen una sábana del más fino terciopelo, y su contraste con el mar dan la impresión de estar recorriendo un óleo vivo inspirado por fuerzas mucho mayores y antiguas que los humanos y sus dioses.

Contemplar tanta maravilla, y dicho sea; ha valido la pena por si sólo semejante aventura. Lamentablemente, el trance no duraría mucho.

Llegado a la ciudad de Lima, las basuras, puentes y casas a medio construir empiezan a corromper el marrón característico del desierto. Una sección de Lima provista de espantosa realidad disuelve la poesía para darle paso a la más cruda actualidad. Filas y filas de casas en condiciones paupérrimas contrastan inmensamente con lo que solía ser un sueño natural, y la población civil que recorre las calles empolvadas no crea otra impresión de vivir una vida que no se merece. El profundo impacto que eso causa deja mucho qué pensar, mucho.

Una vez nos han ido a buscarnos los promotores encargados en sendas camionetas polarizadas, una Lima más amable y cosmopolita se presenta ante nosotros. Dar unas vueltas por la enorme ciudad y finalmente emprender el viaje hacía a Huancayo -Por la que es probablemente la carretera más peligrosa que he transitado jamás- han servido para calmar nuestros ánimos y prepararnos en lo que será nuestro segundo show de esta gira. Hasta entonces.

miércoles, 15 de abril de 2009

Perú

Lugar: Piura (Perú)

¿Cual es el significado de el término "globalización"? Tomar Coca-cola viendo cine de Almodóvar en un terminal de una ciudad costera del Perú. Piura es la población que nos acoje por unas pocas horas mientras esperamos nuestro transporte para Lima, la capital de la República del Perú. El calor es sofocante y el ambiente en la ciudad bastante más caótico en contraste con Ecuador, gracias a los "moto-taxis" que se esparcen por cada rincón y el intenso tráfico vehicular y comercial. Cómo comité de bienvenida tenemos una energica protesta popular contra el uso y administración del agua en esta región. Resulta que el 70% de la población peruana vive en las regiones colindantes con la costa, y apenas les debe bastar con el 1.8% del agua dulce que les corresponde de todo el Perú.

Habiendo dicho esto y aprovechando la oportunidad, voy a tomarme un momento para hablar sobre misantropía y religión. Así que ya saben, escondan a sus madres, protegan sus mascotas, claven tablas de madera en ventanas y puertas.

La misantropía es una tendencia social/filosofia/línea de pensamiento que estudia de manera crítica el comportamiento autodestructivo da la raza humana; contra el entorno que propicia las bases de su modus vivendi, como hacia ella misma. Desde esta óptica, la raza humana en calidad de inaudita forma de vida ha sido objeto de reflexión por parte de grandes pensadores como Schopenhauer, Mark Twain, Nietzsche, Albert Einstein, entre otros que han comulgado o han sido simpatizantes de la misantropía.

Ellos y tantos más no han dejado de sorprenderse de, cómo si fuera poco, la humanidad no sólo atenta contra su preservación, también tiene el hábito de anestesiarse contra ello. La inmensa pobreza que desencadena la inequidad en repartimiento de riquezas requiere de una buena dosis de morfina moral para apenas sobrevivir en la jungla de concreto que han denominado capitalismo. En América Latina esto se traduce en una muy influyente posición de la iglesia católica y con la llegada de nuevos tiempos, la invasión de la metafísica.

Una vez el componente de una sociedad aniquila de raiz la posibilidad de perpetuar su apellido en una aventura cuasi-épica y heróica por transportar a los suyos a una coyuntura económica donde no se trabaje para vivir y se viva para trabajar, el impulso natural de adquirir progreso intelectual, fisico y moral debe necesariamente anquilosarse para producir el incoherente resultado de, según estadisticas, una de las regiones más cálidas -en términos humanos- y festivas del mundo.

Y en este proceso de neutralización de mayorías oprimidas es donde tiene tanto éxito el bono de salvación eterna y la promesa de una vida mejor. Y los pequeños brotes de rebeldía jamás alcanzan la repercusión necesaria, y las células que claman por justicia popular nunca llegan a ser escuchadas, porque la persuasión no es justamente particularidad cuando existen segundas oportunidades.

Una masa dominada y persuadida por visiones de un mundo que no es el nuestro y un tiempo que no pertenece al presente, no puede ni podrá clamar por el definitivo progreso de la especia hacia un orden social y global sin oprimidos ni opresores, sin fronteras ni divisiones, sin esclavitud moral, física y social. Por qué la libertad no puede seguir siendo considerada como la exclusiva capacidad de elegir gobernantes de uno u otro partido, que a su vez corrompan y opriman transformando la idea original en una breve parodia del imaginario. Libertad es sinónimo del poder gobernarse a si mismo, elegir quién ser y cómo actuar. Y de esto nos han privado desde siempre en términos económicos y políticos, los cuales conllevan irremediablemente al motor de vida del pueblo: su compromiso con la que debería ser considerada su única vida y tiempo de acción. El presente.

lunes, 13 de abril de 2009

Ecuador (Tercera y última parte)

En Cuenca no existe ni una pequeña parte de la miseria extrema que se ve en Colombia. Es realmente inusual encontrar habitantes de la calle, y en contraste, es muy frecuente observar gran presencia de población indigena a la par de la extranjera. El civismo es remarcable, y el aspecto de calles, rios y plazas es muy cercano a lo impecable.

Ahora mismo nos alojamos en "El prohibido Centro Cultural" llamado así debido a la prohibición de la iglesia católica por la "mala influencia" que ejercía este lugar. Un verdadero tributo a lo gótico, lo bizarro y lo oscuro habita en este museo-café en medio de la región colonial de la conservadora Cuenca. Cada detalle aporta de manera significativa a crear una atmósfera tan orgánica cómo macabra, en donde co-existe el terror con toda una familia, sumamente amables y atentos. Eduardo, su dueño, nos ha recibido con una gran hospitalidad tomándose también el trabajo de guíarnos y mostrarnos un poco de un Ecuador muy acorde con las aperturas culturales y el progreso cívico. Quedamos en enorme deuda con él.

Hoy tuvimos la oportunidad de estar en la emisora 9.49 fm de Cuenca, especializada en Rock y con 23 años de reputación y esfuerzo. Hablamos de la gira, nuestro opinión del país y nuestra música, todo en medio de una titánica lucha de campañas politicas en forma de cuña radial, las cuales son de transmisión obligatoria en todo espacio mediático en Ecuador. Y asi termina nuestra labor en esta nación, por lo menos en esta sección del recorrido. Mañana partimos para Perú, donde nos esperan más de 40 horas de viaje para llegar hasta nuestro segundo concierto.

Hasta entonces.

domingo, 12 de abril de 2009

Ecuador (Segunda parte)

Un apunte que he olvidado sobre Ecuador: Comer y viajar en este país resulta tan amable para el bolsillo que raya con lo surreal. Un trayecto de 9 horas por las peculiares colinas andinas en Colombia costaría 30-40 dólares, aquí lo hemos conseguido por 9 -De Quito a Cuenca-. Comimos abundantemente en un KFC -Garantía capitalista certificada- por poco más de un dólar. Ignoro si éstas serán consecuencias del neo-socialismo latinoamericano que irriga a Ecuador, pero el contraste con mi nación en este aspecto es tan diametral como lo que respecta a la industrialización en sentido contrario.

Hablando de este tema, es posible encontrar en los puestas de revistas comunes algo de "literatura revolucionaria". "Las reflexiones de Fidel", "El diario del Che en Bolivia", "El cuaderno verde", etc; al lado de Walter Riso y Paulo Coelho. En Colombia sería un hecho tan inusual como hallar un ejemplar de "La Biblia Satánica" de Anton LaVey en una casa revistera cualquiera. Causaría horror. Este experimento social lo han realizado en la librería "Panamericana" del Unicentro en Bogotá, les recomiendo que se fijen en el estante de novedades. Observar a una madre desesperada ante el "Mami, ¿De qué trata la Biblia Satánica?" No tiene precio.

Volviendo a la gira, una profusa investigación previa del recorrido nos ha permitido sobrellevar hasta ahora nuestra travesía con absoluta calma y cero incertidumbre, a pesar que nuestro Tour Manager es nuevo en la empresa, por lo cual es la primera vez que desempeña esta función con una banda. Debido a los largos trayectos, después de 37 horas de viaje terrestre contínuo al fin llegamos a un hotel. Y es ahi donde una simple cama se torna en un placer inexplicable, acostumbrados ya al duro confort de los asientos de bus. Bien, por lo menos hemos visto cine en cantidades.

Ahora mismo estamos ad portas de abandonar el pintoresco Gualaceo, donde la recepción ha sido fantástica. Su caracter colonial no impide que posea esencia auténtica, adornada por supuesto con los rituales característicos de la "semana santa" católica. El plato se completa con un entramado verde majestuoso que las formaciones montañosas cuidan en rodear, otorgándole un paraje muy particular y atrayente. Es aquí donde hemos dado nuestro primer y esperado show. Aunque habiamos fotografiado algunos afiches anunciando nuestra llegada en las calles de la ciudad, esperabamos que por las caracteristicas de la población la asistencia ni la respuesta fuera masiva. No podíamos estar más equivocados. El éxito sumado superó toda expectativa posible, logrando propiciar una euforía cuasi catártica que se apoderó de los asistentes la noche de ayer; provenientes, por cierto, de muchos rincones del Ecuador. Fotos por doquier, autógrafos, abrazos de felicitación, cerveza, incluso casi nos bajan de la tarima en múltiples oportunidades para poder hablarnos y tocarnos. La tarima temblaba, y todo fue una gran histeria colectiva que hizo méritos para perdurar en la historia de nuestra banda.

Y bien, asi hemos dejado una porción de nosotros en esta pequeña pero sustanciosa región de Sur América. Ahora partimos hacía nuestro siguiente destino, para el cual ya tenemos al menos la suficiente moral para sobrellevar las más de 40 horas que requiere llegar a él: Huancayo, Perú.

Hasta pronto.

viernes, 10 de abril de 2009

Ecuador

Lugar: Quito (Ecuador).

Los ánimos caldeados por las elecciones próximas a acontecer. Propaganda proselitista es izada en los techos de los hogares comunes hacen recordar la bandera nacional ondeando orgullosamente en las fiestas patrias. Las campañas se trasladan hasta los techos, ventanas y puertas del ciudadano común, todo parece un escenario propicio para tales fines.

Una menor industrializaciòn y una diferencia significativa en crecimiento económico hacen de Ecuador una tierra con escasas edificaciones que osen mirar desde el cielo con desdén. Desde Quito, es virtualmente posible observar los límites de la ciudad desde un punto razonablemente alto; muy contrastante con la cosmopolita Bogotá, con sus imponentes monumentos megalíticos bancarios. La diferencia en este sentido es diametral.

Más de 28 horas nos ha costado en vía terrestre llegar hasta aquí, aunque comparadas con las más de 700 que requiere este viaje, es apenas una minúscula porción. Y es ahi donde las capacidades adaptativas del ser humano salen a relucir. El cuerpo activa el interruptor para funcionar en "Modalidad: Viaje" y el automóvil pasa a ser un cuarto de descanso, y el camino: el hogar. Las horas simplemente pasan al ritmo de los escenarios y ahora nuestras ventanas se llenan con el impresionante y vivo verde caracteristico de la región andina de nuestro continente. El ingreso no ha costado más que un disco compacto y una chocolatina dietética a los policias antinarcóticos.

Recién empieza nuestro viaje, y cómo se comprenderá, el acceso a internet es limitado y corto. Aún tenemos un trayecto largo por recorrer hasta Gualaceo, la primer ciudad que nos recibirá para escucharnos. Así que por lo pronto, os dejo. Aprovecho para agradecer muy comedidamente los comentarios que me han dejado, esos son los que me llenan de entusiasmo para seguir escribiendo.

Un saludo para todos.

domingo, 5 de abril de 2009

Mensaje de bienvenida y despedida


Hace ya 57 años Ernesto Guevara se embarcaba con su amigo de infancia Alberto Granado en un viaje épico por descubrir los rincones y riquezas del continente sudamericano. Fue el camino mismo quién forjo en ellos una visión tal de identidad que impulsaría mediante sus actos futuros severos cambios en la geopolítica regional e incluso mundial, y cuyo juicio moral genera una polémica aún gigante. Aunque las doctrinas de Lenin y los apasionamientos revolucionarios propios del siglo XX han mutado drásticamente y la imagen del "Che" posa hoy cómo víctima de la globalización y el capitalismo en cuanta camiseta pueda, me dispongo a emprender una travesía de semejantes proporciones, una cruzada con diferentes propósitos pero con la misma escencia: la búsqueda de una propia voz. Una que permanezca honesta y más importante, que tenga la capacidad de prevalecer.

La razón: Legacy of Fire. El destino: Recorrer 6 paises de nuestro continente promocionando nuestro primer álbum. Mi colegas, amigos y compañeros de travesía: Camilo Barbosa, Jaime Coy, Juan Narváez y Miguel Nova. El nombre de nuestro viaje: Tour of the Unfortunate, en honor a nuestro disco.

Todo está listo para partir de viaje por nuestra mayúscula América los primeros dias de Abril. Ha signficado un proceso de cambio y sacrificio enorme, dotados de no menos grandes contrastes: por un lado he tenido la oportunidad de tener un despliegue mediático que jamás habría pensado y gran apoyo de varios gremios, pero por otra parte me he visto en la obligación de renunciar a mi viejo apartamento y varias responsabilidades laborales debido al periodo de tiempo que me voy a ausentar, además de arriesgarme a regresar en la mayor de las incertidumbres. Bien, toda aventura requiere de un enorme esfuerzo. Pero el sólo pensar en todo el continente que se extiende por delante es suficiente motor para sobrellevar cualquier duda y cualquier temor.

Este blog tiene un doble propósito: En primer lugar, informar a los interesados de mi destino y estado, de manera rápida y de fácil acceso. Para ingresar a este blog deben poner en la barra de direcciones el siguiente link:

www.diariogira.blogspot.com

También pueden comentar, para lo cual pueden acceder con el mismo mail y password de la cuenta de Gmail -para los que posean una-. Por diversas razones me resultará sumamente dificil escribirles a todos sobre mi paradero y experiencias, para lo cual les pido que ingresen aquí y tendran toda la información disponible.

El segundo propósito es registrar todo tipo de impresiones personales que me lleve un viaje de tal factura y densidad. 17,819.100 km cuadrados de la más profunda pobreza, contrastan a su vez con la más increíble biodiversidad y riqueza de recursos. El enorme crecimiento económico experimentado en la segunda mitad del siglo XX y tasas preocupantes de nivel de vida indican una distribución inequitativa de los ingresos generados, lo cual tiene serias consecuencias en los niveles politicos, culturales y religiosos. No existe mejor manera que conocerlos de primera mano para poder establecer un juicio objetivo y real sobre los mismos.

Este es mi doble mensaje de bienvenida y despedida. Au revoir, entonces. Espero darles de qué pensar y hablar.

Juan Carlos Vásquez.